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Los balanceadores de carga o controladores de entrega de aplicación más populares mezclan el tradicional y simple balanceo de carga de capa 4 (L-4) con la más avanzada tecnología de conmutación de contenido sensible a la aplicación en capa 7 (L-7) – tomado del modelo OSI-. En KEMP Technologies esta combinación ha dado lugar a la galardonada serie de balanceadores de carga LoadMaster que están disponibles tanto como dispositivos físicos (hardware) como plataformas virtuales. Este éxito se debe a:
El balanceo de cargas equilibra las solicitudes hechas a una una aplicación a través de un número de servidores de esa aplicación. Estos servidores a menudo están formando un pool o conjunto de servidores conocido tradicionalmente como un cluster y el balanceador de cargas los muestra hacia el mundo exterior como un único servidor virtual, el cual acepta las peticiones a través de una única interfaz de servicio hacia el pool y las direcciona al servidor más apropiado basado en algoritmos que han sido definidos previamente por el departamento de IT. Lo importante es que los servidores del pool contengan el mismo contenido.
Tal como en balanceo de cargas en L-4, el balanceador de cargas en L-7 presenta el cluster de servidores como un único servidor virtual y distribuye las peticiones de servicio basado en el chequeo del estado y del rendimiento de la red, que el balanceador de cargas utiliza para asegurar el mejor rendimiento de cada aplicación.
El balanceo de cargas en L-7 difiere del correspondiente en L-4 en que el staff responsable por las aplicaciones necesitan asegurar que sus aplicaciones están perfectamente sintonizadas para un óptimo rendimiento y entrega de la aplicación.
También el balanceo de cargas en L-7 difiere del balanceo en L-4 en un aspecto fundamental que es el que los servidores no replican el mismo contenido, sino que efectivamente el balanceo se realiza pasando la solicitud al servidor(es) que se especializa en ese contenido, permitiendo una mejor sintonía al entregar el contenido requerido. Aquí hay un ejemplo:
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The most popular load balancers or application delivery controllers mix traditional simple Layer 4 load balancing with the more advanced application sensitive Layer 7 (Taken from the OSI model) content switching technology. With KEMP Technologies this combination has resulted in the award winning LoadMaster load balancers that are available as both hardware appliances and virtual platforms. Key to this success has been:
Load balancing balances application requests across a number of servers, these servers are often in a pool known as a cluster and the load balancer presents them to the outside world as a virtual server, it accepts requests as the unique interface to the pool and directs the request to the most appropriate server based on algorithms that have been defined by the IT department. The key thing is that the servers are used need to contain the same content.
Like Layer 4 load balancing the load balancer presents the server cluster as a single virtual server and distributes the requests based on the performance health check the network load balancer uses to assess the performance of each application.
Where Layer 7 load balancing differs from Layer 4 is that it is the staff who are responsible for the applications themselves need to ensure that their applications are perfectly tuned for optimal application performance.
Layer 7 load balancing differs from Layer 4 load balancing in a fundamental way because the servers do not to replicate the same content, but effectively “pass the parcel” this allows for fine tuning , here is an example:
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